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lunes, 5 de septiembre de 2011

El reto de los 30 libros - día cuatro

La consigna del día es: uno que le gusta a todos menos a usted.

Y acá se viene lo terrible. Si los detractores de Poldy no me lapidaron ayer, lo harán hoy los fanáticos de este escritor adorado por al menos tres generaciones de lectores y laureado por cuantas academias y asociaciones de culturales existen. El libro en cuestión es "Cien años de soledad", de Gabriel García Márquez.

Pero bien podría haber elegido al azar cualquiera de sus otras novelas (con todas me pasó lo mismo). Si me quedé con esta, es porque es la que más me costó leer. Si bien reconozco en García Márquez aquello que amo en un escritor: el purismo en la prosa, la delicadeza del lenguaje sostenida a lo largo de páginas y páginas; no consigo meterme en sus paisajes. Sus escenarios y sus protagonistas no me dicen nada, no me siento invitada a participar en sus historias y no logro identificarme con algo que me dé un asidero para imbuírme. No sé si me explico. 

En una noche de insomnio, en la que ya haya probado aliviar el despabile con todos los métodos posibles sin lograr dormirme, la única solución es abrir "Cien años de soledad", no importa dónde... al azar, el inicio, el medio, las páginas finales, da igual... a los veinte renglones estaré durmiendo como un angelito.
Sé que no es políticamente correcto confesar esto. Me ha pasado que, en encuentros de escritores, se me abalanzaran con intención de cortarme la yugular por mencionarlo. Pero es así y no lo puedo negar.
Sin embargo, he leído los "Doce cuentos peregrinos" de GGM, y los adoré, y volví a leerlos muchas veces. "Un rastro de sangre en la nieve" es uno de los cuentos que yo pondría en primer lugar en mi lista de cuentos geniales. 



Cien años de soledad
Publicada en 1967, Cien años de soledad relata el origen, la evolución y la ruina de Macondo, una aldea imaginaria que había hecho su aparición en las tres novelas cortas que su autor había publicado con anterioridad. Estructurada como una saga familiar, la historia de la estirpe de los Buendía se extiende por más de cien años, y cuenta con seis generaciones para hacerlo.
La crónica de los Buendía, que acumula una gran cantidad de episodios fantásticos, divertidos y violentos, y la de Macondo, desde su fundación hasta su fin, representan el ciclo completo de una cultura y un mundo. El clima de violencia en el que se desarrollan sus personajes es el que marca la soledad que los caracteriza, provocada más por las condiciones de vida que por las angustias existenciales del individuo.
El realismo mágico (también llamado lo real maravilloso) hace posible que la objetividad de la vida material se vea matizada por la subjetividad de la fantasía. Lo insólito (situaciones parecidas a los cuentos de hadas, levitaciones, premoniciones, la extrasensorialidad presente) da lugar a una atmósfera mágica que atenúa la miseria social y humana, de forma que lo mágico subraya la dureza y desajuste de la realidad, la violencia que domina la vida cotidiana.

4 comentarios:

Cristina Caviedes dijo...

A mi este libro me encantó... pero bueno, es que tengo debilidad con Gabriel García Márquez... eso sí, el amor en los tiempos del cólera me gustó mucho más. Besos

le grand escargot dijo...

Hola guapa gracias por participar en mi blog. Pasate por el cuando puedas que te he dejado una cosita.
Besitos

Inma dijo...

Hola guapa ,me gusta mucho tu blog y ya estas apuntada a mi sorteo .y gracias por compartilo .un besote y ya tienes una seguidora mas-

Paula Irupé Salmoiraghi dijo...

Odio todos los libros de Paulo Cohelo

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