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domingo, 18 de septiembre de 2011

El reto de los 30 libros - día dieciséis

Y ahora sí, el post de hoy... =)

La consigna del día: uno ruso, que sí hayas leído.

Bueno, creo que me leí a todos los rusos obligatorios del secundario (Dostoievsky, Dostoiesvky y Dostoievsky, jejej) ... A Crimen y castigo, creo que llegó un momento en que me lo sabía de memoria... 

Pienso que será mejor elegir uno que no me hayan obligado a leer. Uno que haya leído por voluntad propia.

Y ese es:

La guerra y la paz, de León Tolstoi.



Una novela larga. Muy larga. Bastante amedrentadora para los años que yo tenía cuando la leí, allá por las épocas en me rateaba de la escuela para ir a la Biblioteca del Maestro y me compraba la simpatía de la bibliotecaria a fuerza de mis ansias de leer.
Me acuerdo de que la bibliotecaria me dijo: ¿justo eso vas a leer?, ¿por qué no elegís algo... más para tu edad?
Creo que ese fue el anzuelo para que me zambullera. Y me gustó. 


La guerra y la paz es una de las novelas más importantes de la Literatura Universal. Es una extensa narración con 559 personajes.
En ella aborda Tólstoi el tema de la guerra basado en su propia experiencia en el frente de batalla. Si bien se opone a la misma, reconoce el heroísmo de muchos de los combatientes. Considera a la guerra como el problema básico de la humanidad. Por eso la obra, por un lado, critica la guerra, pero, al mismo tiempo, constituye un relato épico que muestra el heroísmo del pueblo ruso luchando por la libertad.
El relato se ubica entre los años 1805 y 1815 y gira en torno a la historia de cinco familias aristocráticas, haciendo continua referencia a batallas militares y a personajes históricos.
En Natasha Rasova, uno de sus personajes, descubrimos el ideal de mujer de Tólstoi: una exuberante joven que se transforma en una fuerte matrona.

2 comentarios:

Kokolito dijo...

Te envidio!! y me apena decir que no es envidia sana. Añoro el tiempo en que me acostaba para ponerme a leer y me levantaba y me ponía a leer. Vivía con mis padres, soltera, sin niños... los libros eran mi vida. En parte lo siguen siendo, he montado en casa mi biblioteca (bueno, nuestra) quiero que mis hijos amen la lectura tanto como yo, pero ya no leo...
No tengo tiempo, ni ganas... a ratos cojo los libros, cuando me voy a la cama hecha polvo de todo el día. La otra noche cojí un libro que no había terminado aún, lo estube leyendo a ratos durante dos o tres noches... Cuanto más leia más me sonaba todo... Empecé a leer párrafos a grandes saltos entre las páginas y llegué a la conclusión de que sí me lo había leido, y no me acordaba. Sentí una gran tristeza... Te envidio de verdad. Me encanta tu blog.

Kokolito dijo...

Perdona la chapa que te he metido!! Muchos besos

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